Bilbao Basket – Valencia Basket. El método Miribilla para cerrar victorias.

Los hombres de negro, intratables en casa, presentaron su candidatura para la copa del Rey en la casi seguro, serán cabeza de serie. El Valencia tendrá que esperar.

En una jornada histórica en la que se enfrentaban entre si los diez primeros clasificados, la igualdad debía ser por lógica, el principal protagonista en todos los duelos, algunos de los cuales podrían repetirse en breves en la copa del Rey.

A Miribilla, fortaleza inexpugnable donde los hombres de negro habían derrotado a los principales “cocos” de la liga, Madrid y Barca, llegaba un Valencia Basket que no acaba de encontrar su sitio en la tabla a pesar de tener una de las plantillas más largas y competitiva de la liga.

Con Nedovic, Van Rossom y Vives, los toronjas dominaban por fuera y le imprimían más velocidad al juego pero por dentro nadie conseguía parar a un cada vez más dominante Marko Todorovic. 29 – 27 al final de un primer cuarto espectacular y vibrante.

En la reanudación apareció un día más el capitán Mumbru mientras que los visitantes se aprovechaban de la superioridad física de Pau Ribas sobre Borg para mantenerse en el partido, con ventajas máximas de 3-4 puntos a favor de los locales.

46 – 44 para el Bilbao Basket al descanso tras una primera parte de gran juego por ambos equipos. A destacar la distribución en la anotación por parte del Valencia Basket (38 puntos anotados por jugadores exteriores) algo que al final del partido le paso factura.

En la reanudación, un sorprendente Tobias Borg al que Sito Alonso está dando muchos minutos en ausencia de Bertans, provoco las primeras ventajas locales 57 – 46, fruto de una mayor intensidad defensiva de los hombres de negro y el incondicional apoyo del público local.

Reflexión de la semana. ¿Se va a mantener esa inexplicable norma de no permitir un selecionador nacional que este entrenando en ACB y poner a otro Orenga de la vida o le vamos a dar la alternativa a un Sito Alonso o a un Joan Plaza perfectamente preparados para el puesto?

Un par de buenas defensas y la aparición de Sato y Lucic le sirvieron al Valencia Basket para volver al partido. 59 – 54. Las defensas empezaban a aparecer a ambos lados de la pista y la anotación se resentía aunque la igualdad seguía siendo la principal tónica del partido.

Las zonas de Perasovic, el rebote en ataque local, Mumbru y Sato jugando por momentos de falsos cuatro… Muchos detalles tácticos en una partida de ajedrez donde cada detalle contaba.

Con Lucic expulsado por faltas a falta de 4 minutos, el Valencia Basket coqueteaba con la derrota y desventajas de 4-5 puntos mientras que los hombres de negro parecían más cómodos ante otro final apretado. Este equipo sabe perfectamente a que juega y sabe sacar partido en río revuelto.

Los taronja se desangraban en el rebote y no encontraba el aro y aunque los locales no acaban de cerrar el partido, la diferencia crecía hasta los 7 puntos a falta de minuto y medio.

El Bilbao Basket pudo sentenciar pero Williams se dejaba en la linea de tiros libres lo que ganaba en el rebote en ataque y el Valencia remonto hasta ponerse uno abajo a falta de 19 segundos.

Una personal en ataque de Pablo Aguilar definió un choque ganado con justicia por los locales que a punto estuvieron de llevarse un susto de última hora.

82-80 al final de un partido jugado por fuera pero ganado en la zona y MVP una vez más para Alex Mumbru con 21 puntos y 20 de valoración. Un faro por el que orientarse para todos sus compañeros. Buen partido también de Quino Colom y Williams en el rebote ofensivo. El Valencia deberá esperar para cerrar su clasificación para la copa del Rey.

82 – Bilbao Basket (29+17+19+17): Colom (12), Dejan Todorovic (2), Mumbrú (21), Wragge y Marko Todorovic (7) -cinco inicial-; Raúl López (10), Borg (14), Andjusic (4), Hervelle (6) y Williams (6).

Entrenador: Sito Alonso.

80 – Valencia Basket (27+17+20+16): Van Rossom (19), Nedovic (7), Lucic (13), Harangody (4) y Lishchuk -cinco titular-; Vives (6), Ribas (9), Sato (12), Aguilar (2), Dubljevic (4) y Loncar (4).

Entrenador: Velimir Perasovic.

Bilbao Basket – Real Madrid. Este Madrid lo pasa mal en las trincheras.

En ningún momento supieron encontrar soluciones al bombardeo local desde más allá de la línea de triples. Los hombres de negro en un gran momento de forma, no tanto los hombres de blanco.

Duelo de la jornada en el Bilbao Arena ante la visita del líder, equipo contra el que históricamente los locales tienden a venirse arriba empujados por su público y una tensión competitiva a veces desmedida fruto de pasiones más futboleras que propias del baloncesto. El lleno absoluto hacía presagiar que los blancos no lo tendrían fácil.

Llegaba el Madrid líder y favorito, pero sin Sergio Rodríguez ni no con la misma sensación de superioridad de la temporada anterior, sufriendo en no pocos partidos, y con alguna derrota de más.

Ya desde el primer minuto los locales demostraron que salían a por el partido, con una tensión defensiva propia de un partido de play-off y Mumbru y Bertans en estado de gracia tras un par de partidos de baja. Sin duda el descanso les había sentado muy bien.

Los madridistas, con Rudy aun en baja forma tras su lesión y sin Sergio para romper el ritmo del partido, no encontraban la manera de superar la defensa local pese a buenas acciones puntuales de Llull y el siempre cumplidor Nocioni.

Cada fallo de los visitantes era duramente castigado con una contra mortal o con un letal acierto desde la línea de tres. Tampoco el rebote le servía a los blancos para tratar de frenar el aluvión de puntos que se le venia encima y es que si bien este Madrid encaja de medía más puntos que el de el año pasado, los 32 puntos anotados al descanso resultaban del todo inusuales. 53 – 32 al final de los primeros 20 minutos (18 y 16 de valoración para Bertans y Mumbru) y Pablo Laso enfilando el camino a los vestuarios con mala cara y no pocos frentes abiertos entre los suyos. Especialmente notable la bronca que se llevó Mejri tras un par de despistes clamorosos.

Salio tras el descanso el Madrid con otro espíritu defensivo y con Felipe Reyes como abanderado en ataque con su incansable lucha en la pintura pese a la desventaja en el marcador. El Madrid tiraba de sus mejores defensores, Ayon, Campazzo, Reyes o Llull para intentar darle la vuelta a un partido que se le había puesto muy cuesta arriba.

La más que palpable tensión en el campo y en la grada acabo por llegar al trío colegial con sendas técnicas a Llull y Mumbru, lo que para el alero supuso su expulsión por cinco personales. Sin duda un factor que pudo ser clave con aun 15 minutos por jugar.

Reflexión de la semana. Viendo el rendimiento de Felipe en lo que va de temporada… ¿Se le aparecerá a Orenga por las noches entre pesadillas?

Sin embargo, cualquier intento de los locales por bajar de los 10 de diferencia era rápidamente cercenado a base de triples por los hombres de negro con un Axel Hervelle jugando uno de sus mejores partidos del año. 75 a 55 al final del tercer cuarto y toda la pinta de que el partido estaba herido de muerte.

Lo intento nuevamente el Madrid con Llull, Felipe y unos buenos minutos de Rudy pero solo consiguió darle emoción al último cuarto aprovechando unos minutos en que los locales pecaron de querer cerrar el partido y se olvidaron de mirar al aro. Fue solo un espejismo porque en ningún momento consiguió el líder bajar de los 10 de diferencia.

89 a 79 final en el marcador aunque pudo ser mucho más. Esta semana volveremos a leer dudas sobre la continuidad de Pablo Laso.

MVP para Axel Hervelle que jugo uno de sus mejores partidos de la temporada tanto en ataque como en defensa.

BILBAO BASKET 89: Dairis Bertans (16), Mumbrú (11), Colom (4), Marko Todorovic (10) y Hervelle (18) –cinco inicial–; Dejan Todorovic (-), Andjusic (10), Williams (8), Borg (10) y Wragge (3).

REAL MADRID 79: Llull (16), Nocioni (18), Rudy Fernández (11), Maciulis (-) y Ayón (6) –cinco inicial–; Rivers (2), Campazzo (2), Reyes (14), Carroll (7), Mejri (-) y Bourousis (4).

Bilbao Basket – Estudiantes. A ganar también se aprende.

El Bilbao Basket siempre tuvo más fe en el partido pese a ir casi todo el por detrás en el marcador.

Dios equipos en muy distinta situación y con trayectorias también muy diferentes, mientras que los locales están en un momento dulce tras un año agónico y disfrutan de un buen juego acompañado de resultados, los colegiales siguen, un año más anclado en los últimos puestos y no hay fichajes, por contrastado que sea (Nacho Martín, Salgado…) que consiga llevar al equipo al menos a la zona medía de la tabla.

Con esa misma dinámica comenzó el partido, con igualdad en el rebote y en los porcentajes de tiro, pero con los hombres de negro siempre un paso por delante a pesar de la baja del capitán Mumbru y Bertans y la sensación de que los colegiales se tropiezan a veces con su propio pie.

Javi Salgado, como Pedro por su casa en Miribilla, dirige el equipo con mano firme, pero no es hasta que sale Jaime Fernandez que el equipo ataca con peligro mientras que por los locales Raül dirige y anota, todo en uno. Le está sentando bien al de Vic la dosificación de minutos.

Sin un referente claro en ataque por los hombres de negro, el Estudiantes aprovecho una buena racha de Jaime Fernandez y Van Lacke para ponerse por primera vez por delante en el marcador hasta el 35 – 40 al descanso. (Ojo 29 puntos entre Nacho Martín, Fernandez y Van Lacke)

La segunda parte empezó con los locales tratando de jugar por dentro pero encontrándose una y otra vez con la buena defensa de Simpson, y a la contra con los colegiales con una fatal selección de tiro y festival de triples sin sentido. En 5 minutos el parcial era 1- 4. Despropósito.

Reanudado el partido con retraso, el Estudiantes volvió a encomendarse al excelente trabajo de Nacho Martín, que siempre parece encontrar la manera más fácil de anotar mientras que los hombres de negro seguían sin encontrar a un líder claro y tiraba de trabajo en equipo y defensa para acortar distancias hasta el 47 – 50 del final del tercer cuarto.

Reflexión de la semana. ¿No merecía Nacho Martín tener unas cuantas internacionalidades más?

El último cuarto no pudo ser más interesante, el Bilbao Basket atacaba con precisión, buscando principalmente a sus jugadores interiores (Principalmente a Williams), pero cada vez que parecían estar a punto de darle la vuelta al partido, los colegiales respondían con triples de Fernandez y Salgado. 54 – 58 a falta de menos de 5 minutos.

Y si los jugadores se volvían locos por momentos, el trio colegial se perdía en un carrusel interminable de compensaciones de esas que solo contribuyen a que nadie este contento.

Con Nacho Martín en el banquillo y Salgado más preocupado de los árbitros que del partido, los hombres de negro consiguieron finalmente ponerse a un punto pero no aprovecharon su oportunidad cuando solo restaban 2:30 para el final.

Un triple y adicional de (Ahora si) Javi Salgado fue un puñal directo al corazón de su querido Bilbao Basket que sin embargo lejos de rendirse resucitaba con canasta y adicional de Quino Colom en su particular guerra de ex en el puesto de base.

El acierto local con los tiros libres y un par de malas decisiones colegiales (Terrible lo de Simpson con los triples) puso en bandeja el partido al Bilbao Basket, empujado una vez más por uno de los ambientes más calientes de la liga.

64 – 63 a falta de un minuto y Salgado que se queda sin llegar a tirar, claramente superado por las ganas y los nervios.

Lejos de aprovechar el regalo, los hombres de negro tampoco llegaron a tirar tras agotar la posesión, dejando 15 agónicos segundos a los colegiales para intentar llevarse el partido, algo que no conseguirían tras un mal tiro de Jaime Fernandez tras una no menos mala jugada de equipo.

A ganar también hay que aprender y a los colegiales aun les quedan un par de cursos pendientes.

MVP para Raül López que puso los puntos y una cordura que brillo por su ausencia en buena parte del encuentro. Partidazo sin premio para un gran Nacho Martín.

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